domingo, 28 de noviembre de 2010

El frío-Tour

Ha venido el frío con fuerza, y lo ha hecho a lo grande, con dos huevos( o con dos cubitos de hielo mejor), con unas bajadas a temperaturas glaciales. Una monería, vamos…
El venir de climas templados es lo que tiene, que cuesta acostumbrarse a este frío propio de climas nórdicos, aunque no sé por qué le llaman nórdico, si los nórdicos abrigan un huevo y eso es lo que hecho de menos.
Cuando llego a mi casa, meto los calcetines en el frigorífico para que estén más calentitos cuando me los ponga.

Anunciaron nieve para este fin de semana, de hecho han cubierto algunas estaciones y carreteras de sal. Incluso el sábado, pasando por una estación de metro, ví un grupo de gente tirada en el suelo. Al acercarme me dí cuenta de que hablaban entre ellos en español, con acento andaluz. Les pregunté qué hacían ahí y me dijeron: Nada, nos han puesto aquí los operarios porque se les han acabado la sal y nosotros somos "mu salaos" mi arma...



La cuestión es que el frío me permitió asistí el Sábado al mismo free Tour (debería llamarlo frío-tour)que hice hace dos años, para saber un poco más y recordar cositas del frío Londres que se te pasan por alto cuando te das una simple vuelta. El tour no lo hizo un pingüino y lo de free (gratis) es un decir, ya que desde el principio te advierten de que se “aceptan” propinas, porque nadie les paga ni subvenciona y con esas propinas vivían. Al final del tour de dos horas y media lo vuelven a recordar, el chaval dice con cara de pena que era la hora de que valoremos su trabajo y dependiendo de lo que merezca le demos más o menos. Fui el primero en darle la propina y en decirle: “Mira, yo valoro tu trabajo, y te lo agradezco, pero te voy a dar esto porque está la cosa muy chunga”. Para los malpensados le dí más de una libra, incluso más de dos, pero menos de cuatro… No voy a dar más pistas leñe…

Cualquier tour es una ventana abierta a la curiosidad, es la esencia del marujeo convertida en cultura donde, en vez de permanecer ansiosos por saber cómo se tiñe el chichi Belén Esteban, acudimos hambrientos de anécdotas de la historia, entresijos de calles, personajes y épocas que te hacen ver la ciudad desde una perspectiva diferente.
A ver cómo iba a saber si no que los pelícanos de Sant Jame´s Park comen, además del lógico menú de peces del lago, palomas. Sí, comen palomas, sin masticarlas siquiera, todo para dentro, como Lucía Lapiedra. Con esta actitud que no les extrañe a nadie que puedan llegar a comerse a personas pequeñitas… Ya sabemos por qué no se ha vuelto a ver al señor Galindo…

Siempre intento descubrir nuevos sitios al lado de algún guía, esa persona que te cuenta la historia de la historia. Un amigo de solo dos horas que sabe, que conoce, y te ameniza el paseo y la mañana. Sólo así se consigue pasar por un sitio sabiendo el por qué, el cómo, el cuándo… Es un paso más allá al de leer un libro, es descubrir el lugar en su esencia, fotografiar algo que de verdad sabes qué es, sin caer en la tentación barata de echar fotos a todo lo que se mueva, llámase Big Ben o Tower Bridge; sin conocer, o lo que es peor, sin importarles un carajo, lo que son.

Después del tour me dí una vuelta por el mercado navideño que han puesto en Hyde Park, pero como de tanto leer te estás quedando frío mejor lo cuento en un post especial de navidad.



En la foto: El 104 de la Calle Pall Mall (la calle favorita de los fumadores y famosa por sus prestigiosos clubs de caballeros). En este número es en el que se basó Julio Verne para dar comienzo a su novela "La vuelta al mundo en 80 días" y esos escalones que veis son los mismos que bajó el señor Fog mientras pudo haber pensado, arrepentido: "Ostias...¿Qué coño he hecho? Yo no podría haber apostado al fútbol como todo el mundo, no..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario