viernes, 10 de diciembre de 2010

Una de iglesias y palomitas

El pasado Domingo visité la iglesia de San Bartolomé el Grande (St Bartolomew the great). Una iglesia que no ocupa portada en las guías de Londres y, afortunadamente, no está invadida constantemente por turistas, que prefieren visitar los lugares típicos y hacerse esas fotos que han visto millones de veces en los perfiles de sus amigos de Facebook, allá ellos.
Se trata de una de las iglesias más antigua de Londres, de la que tuve constancia gracias al programa “españoles por el mundo“, donde un cinéfilo llevó a las cámaras a visitar esa pequeña iglesia.


Y es que,para los amantes del cine, les interesará saber que aquí se rodaron escenas de “cuatro bodas y un funeral”, “Shakespeare in Love”, “Robin Hood príncipe de los ladrones”,”Elizabeth, la edad de oro”, “las hermanas bolena” o la última versión de “Sherlock Holmes”, entre otras…
Para los que además del cine les gusten la historia o el arte, en esta iglesia va a poder respirar el mismo olor a incienso que han respirado cientos de generaciones, va a creer oir los murmullos de millones de feligreses que han orado entre sus muros de piedra, o va a tener la sensación de tropezar con algún mendigo de los que se llegaron a llenar la iglesia cuando sufrió un lamentable estado de abandono durante el siglo XVIII.
Afortunadamente para el interés cultural, esta iglesia fue restaurada en el siglo XIX, devolviéndole el esplendor de antaño y haciendo posible que hoy día podamos seguir disfrutando de un remanso de tranquilidad colmado de calma y belleza en pleno centro de Londres. Ningún ruido se puede oir del exterior, es por eso que muchas películas se han rodado aquí.

Volviendo al mundo del cine y a la película “Elizabeth, la edad de oro”, aquí fue donde se rodó la escena en la que despacharon a María Estuardo cortándole la cabeza, después de ser delatada como cabeza de la conspiración para matar a Elizabeth (la reina Virgen), apodada así porque no estaba todavía casada y por tanto no conocía varón y no le habían dado aún lo suyo y lo de su prima. Por eso en la película se la ve más caliente que al hombre antorcha en una sauna, y se bebe los vientos por Francis Drake, el guapito de turno que tiene toda película de Hollywood, aunque éste en el fondo sea un maldito hijo de puta.
La cuestión es que a María le cortaron la cabeza de una forma muy limpia en la película: Poniendo ella muy estoicamente la cabeza, vestida de rojo, queriendo morir como una mártir (católica, apostólica y romana) el verdugo que levanta el hacha y ¡zasca!, golpe seco y la cabeza a rodar se ha dicho… Pero la realidad fue bien distinta, los verdugos de la edad moderna no eran tan precisos como los de Hollywood o el hacha no estaba tan afilada, y antes de que la cabeza se separase del cuerpo había que asestarle dos o tres tajadas, como el carnicero de tu barrio, vamos. El caso de María, aunque era noble ella, no fue una excepción y tuvo un pequeño dolor de cuello antes de dejar de sentir el resto del cuerpo.


Precisamente esta película trata del periodo en el que Inglaterra se vio amenaza por la invasión española. Un país al que pintan de oscuro, adalid del catolicismo y radical hasta la sotana. Es el malo, el bueno de la peli es Inglaterra, con su prota, Elizabeth (“la Eli” para los amigos) defendiendo como una loba su rebaño dejando para la posteridad del cine aquella frase, ante el embajador español en Londres, que queda muy mona en la gran pantalla pero ya saben, del dicho al hecho…

“Yo también puedo gobernar los vientos, hay un volcán dentro de mí que gobernará España si osais desafiarme. Que vengan con sus ejércitos del infierno, porque aquí caerán”.

Están en su derecho al defender en sus películas sus versiones de los hechos. Y es una lástima que en España no se valore nuestros logros ni se rinda homenaje a nuestros héroes haciéndoles una película en condiciones en lugar de poner tetas y escenas de sexo en cada uno de los largometrajes. Porque cada vez que veo una película española siempre termino diciendo lo mismo “Ya estaban tardando en salir las tetas”. Bueno, me estoy desviando de tema, empiezo a hablar de iglesia y acabo hablando de glándulas mamarias…
En fin, la armada invencible, la película, su versión… En el siguiente blog os contaré por qué esto tiene relación con algo que ví en el museo marítimo de Greenwich.

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