jueves, 16 de septiembre de 2010

El extraño chófer

El empezar un blog sobre un viaje el cuarto día tiene la principal desventaja de que has dejado en el tintero bastantes anécdotas y ocurrencias dignas de compartir. Intentaré ir comentándolas poco a poco mezcladas con entradas recientes para que no se haga muy pesado el leerlo y, sobre todo, el escribirlo.

En la vida conocemos tipos dignos de estudio, gente por las que la ciencia daría una pasta. Eso estaba pensando yo cuando iba sentado en la fila del medio del monovolumen que nos tenía que llevar a casa desde el aeropuerto de Stanted (Londres)...
Bajamos del avión, cogimos nuestras maletas y cruzamos la puerta que daba a un vestíbulo donde supuestamente nos esperaba un chófer para llevarnos al 270 de Earl COurt Road.
Y allí estaba él, con su peluquín a lo Leonardo Dantes, cara calcada a la de Curro Savoy y apoyado en la barra con un cartelito que nos chivaba eso de "chavales, el menda os lleva".

Pero el sudodicho de camisa blanca no iba solo, se había traido a su mujer e hijo de 7 años que nos acompañaron amablemente durante el viaje. Eso es llevarse el trabajo a casa o, mejor dicho, llevarse la casa al trabajo.
Cuando trajo a la mujer y a la criatura de la cafetería me quedé esperando por si también le había dado por traer a la suegra, pero no se dió el caso.

Resulta incómodo conducir con los dedos llenos de anillos de oro ¿Verdad? Pues preguntenle a él. Parecía que se los había ganado de una apuesta al negro del equipo A. Pero ahí iba él con sus anillos, conduciendo el Toyota que ponía rumbo a Londres ayudado de un GPS que poco le sirvió, porque estaba más perdido que un inglés en una tienda de persianas (aquí en Inglaterra no usan persianas). Y es que la carretera que conducía directamente al centro de la capital inglesa estaba en obras.
Así que acabamos en el aeropuerto de Heathrow,dando vueltas, donde el extraño chófer se bajó a preguntar a unos taxistas el camino más corto para llegar a Londres.

Eran más o menos la 1 de la mañana, yo no podía con mi alma, llevaba todo el largo día en el aeropuerto , desde las 7 de la mañana que salí de Cádiz en el autobus. Entre una cabezada y otra veo de repente reflejada en el respaldo del asiento delantero unas luces azules de un a patrulla de policía y, ni corto ni perezoso nos dice aquel hombre en su portinglish(era portugués): "Si os preguntan somos amigos ok? somos amigos, no pasa nada". Y va el tío, se baja del coche y nos deja ahí, a los 4 solos con mi compañera de beca y yo mirándonos y preguntándonos que coño pasaba...
No sé que pensaríais en esa situación pero yo ese día me veía durmiendo en la cárcel, con las maletas revoloteadas y registradas de arriba abajo por la policía inglesa, llamando a la embajada española y pidiendo asilo político.

Un policía se quedó hablando con el chófer y otro vino hacia el coche, abrió la puerta del conductor (la derecha), miró hacia dentro y nos preguntó si éramos familia. Yo con el acento más portugués que pude poner le dije: Yeao... Nos dijo que no pasaba nada, que esperásemos, que iban a hacerle algunas preguntas a nuestro compi.
¿Que no pasaba nada? ¿Y por qué eso de "si os preguntan somos amigos"? Madre mía, miedo se pasa, porque en esos momentos no sabes en manos de quién estás, en medio de la Inglaterra profunda, al lado del aeropuerto donde cualquier movimiento sospechoso puede mandarte a tomar por saco.Todo parecía muy "cosa nostra". Ese chófer con su peluquín, sus anillos y cadenas de oro, su familia y un maletero lleno de maletas...

Pues milagrosamente el interrogatorio terminó, nuestro padrino se montó en el coche y nos contó la historia de que había un problema con el seguro y con la "confesión" por parte del niño de 7 años de que su padre había estado ¡¡4 veces en la cárcel!! Los padres se rieron, tomando la ocurrencia del niño como una broma, pero ya saben lo que dicen: que los niños y los borrachos nunca mienten.

Extraño tipo, si señor, pero afortunadamente nos llevó hasta nuestro home sweet home con algún que otro contratiempo que ya contaré en posteriores entradas.
See youuuu

No hay comentarios:

Publicar un comentario