sábado, 2 de octubre de 2010

Siempre nos quedará Londres


Son duras las despedidas, máxime cuando tienes que decir "hasta luego" a aquellas personas que se han convertido en parte muy importante de tu vida en tan solo unos pocos días, pero vaya días...
Ese nudo en la gargante se convierte en sonrisa cuando recuerdas esos buenos momentos:sus regateos en los puestos de covent garden o portobello, sus cervecitas en la resi, los paseos por los parques,esas charlas entre clase y clase, esas juergas, el tiempo pasado en el metro...
Londres no será lo mismo. Seguirán habiendo fiestas, paseos, visitas, seguirán aquí Nelson en las alturas de Trafalgar Square, "La Venus en el espejo" en la national Gallery, su graciosa majestad en el palacio de Buckingham y los monos en Gibraltar; Pero, "porca miseria", aún no es consciente esta ciudad de lo que se ha perdido con vuestra marcha.
Dejais a este que escribe medio huérfano, con la esperanza de volver a reecontraros en Cádiz a mi llegada, después de que pase lo mucho que me queda por vivir aquí. Con los mejores deseos para vuestras vidas y con la sensación de que he tenido la inmensa fortuna de haberos conocido en medio de tanto guiri.
Seguirá a esto más marchas, más risas, más cercanía... Pero la magnífica experiencia que hemos vivido juntos no nos la quita nadie y porque, parafraseando a aquel: siempre nos quedará Londres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario